Cometas en el cielo
˛nimio dice (04:09 p.m.):
¿Si me compro un libro de cometas acrobáticas? viene con el barrilete.
˛Francisco dice (04:09 p.m.):
Te pego una patada en el culo!
˛nimio dice (04:11 p.m.):
PERO! :(
˛nimio dice (04:11 p.m.):
Quería que remontásemos un barrilete juntos
˛Francisco dice (04:11 p.m.):
Lo que hay que oír!
˛nimio dice (04:11 p.m.):
:'(
˛Francisco dice (04:12 p.m.):
Bueno bueno. está bien. Donde lo remontamos? En Shani?
El jugador
"El alcalde conservador de Londres, Boris Johnson, ha lanzado hoy un ataque sin precedentes contra el primer ministro británico, Gordon Grown, a quien ha comparado a un borracho jugando desesperado a la ruleta con la economía del Reino Unido. El líder laborista es como "una vieja viuda loca por el jerez que ha perdido en la ruleta toda la plata de la familia y decide apostar doble, incluyendo en su apuesta hasta la casa. Él es como un borracho que ha despertado de la resaca más espantosa y que alcanza la botella de whisky para ayudarlo a entorpecer el dolor", escribe el alcalde en su columna habitual para The Daily Telegraph."El País, 26 de noviembre de 2008
Como hablar de los libros que no he leído
De pie ante el espejo ovalado de cuerpo entero, Lady Antonia Lamb se observaba, con su encantadora frente crispada. Era de una belleza clásica, con grandes ojos verdes orlados de negras pestañas, pómulos delicadamente esculpidos y boca llena y generosa. Con gesto impaciente, apartó la nube de su pelo oscuro que llevaba largo, por debajo de su cintura, y dejó al descubierto sus jóvenes pechos que emergían del corsé de encaje.-¡Son muy pequeños!-se lamentó.Su abuela materna, Lady Rosalind Randolph apoyó su taza de chocolate y dijo en tono seco:-Lo que importa no es el tamaño, sino la firmeza. La forma de la copa de champán se tomó del pequeño pecho de María Antonieta, que se considerói la perfección. Como si fuera a servirle para algo con la chusma de París -concluyó Roz con irreverencia.
Enamorada (Virginia Henley)
Hasta luego y gracias por el pescado
Pedimos rabas y vino blanco. Empezamos a comer las rabas y el vino no llegó asi que esperamos un poco para comerlas con el vino. Comimos las tres lechugas que adornaban (muy ricas, las tres) y nos miramos . Decidimos cancelar el vino, pedir un agua. Comimos lo que quedaba, el agua no llegó, asi que cancelamos el agua. Pedimos la cuenta y nos cobró veinticinco. Le pregunté si estaba segura de que eran venticinco y no veinte. En vez de mirar en la carta, me dijo que sí, que segura. Pagamos y no dejé propina. Estábamos saliendo cuando nos llamó y nos dijo que sí, que eran veinte. Antes de salir dejé dos pesos sobre la mesa.
Los trenes matan a los autos
Voy todas las mañanas en auto con mi madre. Eso implica que no puedo leer y que tengo que hablar. Dos cosas muy complicadas. La primera porque sino no leo, y la segunda porque a las nueve de la mañana cualquier cosa es complicada.
Hoy volví en tren y me insulté por haberme olvidado de agarrar un libro. Asi que volví moviendo la cabecita al compás de Geraldo Azevedo (un cd muy viejo que hace poco reencontramos en casa) y pensé varias cosas. Los dejo con un video lindo que incluye una canción de Azevedo.
Nieve
Federico is online.
"Ve un copo de nieve y se vuelve"
Sent at 1:04 PM on Tuesday
Vivir afuera
Las escapadas pre-estivales (Pinamar primero, la Infeliz después) mejoran el panorama que implica la histeria colectiva que es diciembre. Tuve por primera vez desde que no tengo memoria tres días de descanso seguidos en Buenos Aires. En San Isidro. Eso incluyó meterme en la pileta (la inmersión es un decir, el agua llega sólo hasta mi cintura) y mirar los verdes de la enredadera.
En Mar del Plata vi una película y un cuarto y comí un promedio de cinco a seis medialunas diarias que me hicieron muy feliz. Devoré una gran parte de lo que flota en el mar y de lo que camina. Y me unté con protector solar. Y besé un poco a mi novio en la playa. E hicimos un castillo juntos.
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