Hasta que estuve en séptimo grado me negué a poner acentos. Sabía poner tres acentos en francés y tener otro más en castellano ya era excesivo. Hubo un momento en el que empezaron a bajar las notas de todas las materias por faltas y tuve que claudicar. Nunca
aprendí las reglas de memoria (las saco si me pongo a pensar). De leer las palabras se pegan al fondo del ojo y uno siente que están mal. Pero con algunas me sigue costando.
Es como aprender izquierda y derecha en otros idiomas. En inglés me tengo que acordar que right está "bien", y que es la derecha. Entonces left es la izquierda. Con el italiano pasa algo parecido: la izquierda es siniestra y la derecha es diestra. Me da un poco de asquito ver cómo se pasmó eso en el español (miren diestra y siniestra sino).
Me sigue costando con quise/quize, cojer/coger y elegir/elejir. Hoy un amigo me dio una regla mnemotécnica interesante:
Es como aprender izquierda y derecha en otros idiomas. En inglés me tengo que acordar que right está "bien", y que es la derecha. Entonces left es la izquierda. Con el italiano pasa algo parecido: la izquierda es siniestra y la derecha es diestra. Me da un poco de asquito ver cómo se pasmó eso en el español (miren diestra y siniestra sino).
Me sigue costando con quise/quize, cojer/coger y elegir/elejir. Hoy un amigo me dio una regla mnemotécnica interesante:
fellini dice (20:19):
quise elegir coger
El otro que se dificulta siempre es ojear. El vicio hace que escriba "hojear". Pienso en libro, toco papel, toco la hoja. Pero es el ojo. Ojeemos.