El sueño más dulce

Ayer fui a la panadería con Germán. Hace rato que no charlábamos. Me comentó, entre otras cosas, que el verano lo pone cachondo. Pensé en una amiga que pegó un timonazo y prefirió dejar de buscar un "amor de primavera" para concentrarse en "algo de verano". Le dije a Germán que la cuestión tropical me deserotiza: si alguien pretende algo de mi en verano tiene que ser con un aire acondicionado prendido. No soporto la caricia pringosa que impone la humedad rioplatense. Me saca una de las cosas más lindas de estar con alguien: cucharear. Hay algo simultaneamente erótico y sexual que se superpone y me fascina. Un roce cariñoso se transpola a una apoyada violenta que termina en, bueno. Digamos que acaba. En Nieve comenté ese momento en el que uno se enreda y encastra. El cuchareo también tiene su ciencia: siempre hay brazos que sobran y mentones que se clavan y partes entumecidas. ¿Cuál es la traducción al inglés de "cuchareo"?

Promesas naturales

Mientras tomaba un café y estudiaba, aproveché para dedicar un regalo: Disfrutalo. Firma. Noviembre 2007. Julia levantó los ojos. Acotó socarronamente que la dedicatoria era más corta que mi firma. Intervine la dedicatoria: Disfrutalo. (mucho). Firma. Noviembre 2007. Giré el libro hacia Julia. Dijo que seguía siendo más larga la firma. Volví a intervenir: Disfrutalo. (mucho) (lo suficiente) Firma. Noviembre 2007. Le mostré el libro y pregunté si quedaba libertado de sus interpretaciones grafológicas gratuitas. Gruñó y bajó la vista hacia sus apuntes.

Las ranas

—¿Viste? Tenés pajaritos, como en San Isidro.
—Faltan las cigarras...
—..sos insaciable...
—Y las ranas, de noche.
¿Querés que te pegue un latigazo con la toalla mojada?

Juegos de poder (Power politics)

Me gustan mucho las novelas de amor (si se ponen a pensar, casi todas las novelas tienen al amor o la guerra como tema/s) Hace poco me reencontré con un par de libros que hace rato no estaban en mi biblioteca y me son muy queridos: Los galgos, los galgos de Sara Gallardo y La maldición de Eva de Margaret Atwood. Cuando me gusta un libro soy realmente hinchapelotas y hasta que un par de amigos no lo leyeron sigo repitiendo como viejo arterosclerósico: ¿Te pasé el del israelí? ¿Te conté que me encantó Pantalones Azules?
Sara Gallardo no fue muy querida por sus contemporaneos. La rescató Piglia para La Biblioteca Argentina que compuso para Clarín. Ahí reeditaron Eisejuaz. Brizuela tiene una linda nota acerca de su obra. Esos libritos se siguen consiguiendo en mesas de saldos y casi todos valen la pena. Atwood es canadiense y también se consigue en mesas de saldos (Doña Oráculo, Oryx y Crake, Alias Grace). Están todos a quince pesos como mucho. Atwood tiene un libro de poemas: Juegos de poder. Es un "libro que desafía todo tipo de clasificación fácil". Detesto que digan eso de un libro asi que ignoré el resto de la introducción de la PilarSomacarrera DoctoraenFilologíaInglesa.

Un párrafo que me gusta mucho de Los galgos, los galgos
Tenemos treinta años y sabemos varias cosas. Como el amor de los jóvenes se fatiga, suele ser vulnerable. Como vale más habernos encontrado cuando nos encontramos. Como separarnos es imposible a causa de esto, de aquelllo y de lo otro, de las palabras que inútilmente procuran explicar el amor. Como es imposible, digamos más bien, a causa del amor en persona.

Y un poema de Atwood

*

Después de la agonía en la habitación
de invitados, tú tumbado al lado de la cama volcada
tu cabeza levantada, tu cuello apoyado
en el alféizar, mi brazo
sosteniéndote, la fría luna
brillando a través de la ventana

el vapor del vino elevándose
aldrededor de ti, un halo casi
visible

Preguntas: ¿Me
quieres, me quieres?

Te contesto:
estiro tus brazos
uno a cada lado,
tu cabeza se desploma hacia adelante.

Después, te llevo a casa
en un taxi, y tú
vomitas en la bañera.

El arte zen del tiro con arco

Hoy estaba leyendo y cuando levanté la cabeza (Joaquina me empujó y me desconcentró) vi un arco colgado en mi pared. Mi pared es marón, cuasi monástica. Tengo una lámina con mi cuadro preferido, cuatro postales, y un afiche de dulce equis negra. El arco es blanco y rojo (con pintitas negras) y tiene pelos en los dos extremos. Parece pelo de perro. Viene con dos flechas, también rojas y blancas. Sospeché de mi hermano y su vuelta de Corrientes. Colecciona armas y hasta ahora tiene un par de pistolas antiguas, un mosquete, un sable, un florete y un facón. Esa misma noche tocó mi puerta.
¿Te gustó el regalo?
—Mmmh..no sé si combina con el resto...
—Si tenés esto, podés tener eso.
—"Esto" es un atrapanovios que trajo Sofi de Méjico.
—Ah...
—...
—Imaginate que es un arco de Cupido.

Lo cierto es que sí combina con el soldadito de subcomandante Marcos que también trajo Sofi.



En la línea recta

—¿Querés ir al cine o preferís hacer otra cosa?
—Habíamos quedado en eso, ¿no?
—¿Preferís ir al teatro?
—Sí, por qué no.
—¿Viste Sucio?
—No, pero la quiero ver.
▫▪
—No está más en cartel. Quiero ver La Isla Desierta, ¿te tienta? Me dijeron que es buena.
—Dale.
—Es a las nueve, ¿querés ir a tomar algo?
—Bueno.
—¿Vamos a la Reina Kunti? Es por acá.
—Sí, dale.

—¿Querés ir a comer algo?
—¿Por qué no?
—¿Preferís ir a algún lado o querés que vayamos a casa?
—Me da igual.
—Vamos a casa entonces. La heladera está vacía, pero pedimos algo.
—Dale.

—¿Arroz con atún?
—Bueno.
—¿Te gusta la palta?
—No me molesta... ¿qué es eso?
—Mostaza con miel.
—Que rico.

Los dominios de la belleza

Hace unas semanas volví en 168 de un cumpleaños, con Javier y Julia y Natalia. Javi iba dormitando: cuando cerraba los ojos se ladeaba e impactaba indefectiblemente el hombro de una chica que le disculpó el primer cabezazo, pero no pareció estar dispuesta a perdonar el segundo; Con el tercero, dejó de quererlo.
Me miró con cara de "odio a tu amigo" y enarqué las cejas en un gesto de "no tengo culpa del tamaño de su cabeza". Su rictus de "odio a tu amigo" no se modificó y, como con esta juventud perdida uno ya no sabe a que atenerse, decidí tomar cartas en el asunto. Traté de convencerlo para que se apoye en mi hombro. No fue muy fácil porque él estaba un poco borracho. El orgullo de borracho impide que uno se haga cargo de incapacidades motrices obvias. Era el caso. Finalmente logré mi cometido y se durmió un ratito encima de mi hombro.
Mientras sentía el olor de su pelo en mi nariz y el peso de la masa encefálica acalambrarme la articulación del hombro pensé que que lindo es tener amigos, tenerlos cerca. Y quererlos.

Llamadas telefónicas

Mi celular no tiene pantalla: es vox populi.
pleinderien—Hola
Equis—¡Hola!
pleinderien—¿Todo bien?
¿Federico?—Sí, vos, ¿trabajando?
pleinderien—Sí, ¿vos qué hacías?
¿Pablo?—Estoy en el Rojas, organizando una muestra.
pleinderien—¿Qué carajo hacés organizando una muestra en el Rojas?
Equis— Es mi trabajo, boludo.
pleinderien— Claro, claro (risa nerviosa)
Total y Absoluto Equis— El viernes voy por Abasto para comprar entradas para la película, ¿saco para los dos?
pleinderien— ¿A qué hora es?
Total, Absoluto y Completo Equis— Tipo nueve
pleinderien— Bueno, dale.
¡Mike!— Las saco entonces.
pleinderien— Sí.
¿Mike?— ...
pleinderien— Bueno, nos estamos hablamos entonces.
¿Mike?— Eh, bueno...
pleinderien— Un beso.
¿¿Mike?? — Otro.
Lara— ¿Quién era?
pleinderien—No tengo ni la más puta idea.
Lara— ¡¿Cómo?! (doblándose de risa)
pleinderien— Dios me castigó.
Lara — Sí.

Yo necesito amor

Hay amigos con los que es todo es fácil. Fácil elegir dónde, cuándo verse.
Qué restaurante, qué comida, qué postre, y cómo pagar. También hay amigos
difíciles.
¿Qué vendría a ser uno?

Una mirada atrás

Cuando digo que soy paraguayo, miento; si digo que mi familia es paraguaya (y muy), no. La rama paterna se diluye entre Asunción, LaFerrere y Monte Grande, suerte de Triángulo de las Bermudas miserable. A veces pienso que los Núñez Arrua tienen un fuerte componente de novela del boom latinoamericano, toda empantanada de realismo mágico.

Mi padre vino cuando tenía nueve años. Su madre era Florencia Arrua y su padre Isidro Núñez. Afecto al Partido Liberal, mi abuelo y sus hijos tuvieron que exiliarse si querían seguir vivos. Padre (Antonio Vigil) es el menor de trece hermanos/as: Alcides, Marta, Carlinha, Clarisa Teodolina, Vidal Hugolino, Asunción (en realidad se la conoce por Mercedes, que es su nombre de monja), Florencia (que, como Asunción, tiene alter ego eclesiástico: Inés), Valeriana, Miguel, Aída, Epifanio, Constancioy NN("murió a los siete días, poné ene ene, fue el primer Núñez Arrua").
Tomé un sorbo de vino mientras mi padre hacía una pausa. Pensé que (si obviamos al down ("mogólico, decile así, si es mogólico"), a la
esquizofrénica, dos ex-monjas y un seminarista (y dejamos afuera a los militares) es una familia de campo bastante normal; medio border, pero normal. Entonces, padre agregó que tenía otros quince medio hermanos. Me atraganté y lo miré inquisitivo. "Pero me enteré hace poco, por eso nunca los mencioné".



Nadie nada nunca

No me molesta para nada sentir gusto amargo de merca en la boca del que me besa.

Planos paralelos

Noche, cocina.
Juan-NoviaDeMiHermano-José

—¿Vas a la chacra este fin de semana?
—Sí, ¿vos?
—No
—¿Por qué?
—Porque vas vos.
—...
—Tengo que ir a Rosario. Si zafo —a la novia— ¿vamos, no?
(Rictus de "No por Dios" de la novia)
—Vayan. Así puedo leer al sol mientras mantienen ocupados a padre & a su novia.

Mi familia y otros animales

Noche, pasillo.
Madre-José.

—Hay pizza caliente si querés.
—Pizza de qué, madre.
—De pizza.
(suspiro) —Me voy a Mercedes el fin de semana.
—Yo trabajo para que ustedes vivan de joda, ¿no?
—Voy con padre...
—Ah —risa mal disimulada— vas a... ¿cómo es que le dice?
—"Chacra"
—Su chacra, sí.
—...
—La chacra de su mujer, en realidad.
—Yo no dije que fuera a su chacra.
—Pero yo sí, me corregía.
—Después decime si es lindo Mercedes...necesito un pueblo así... barato. Para cuando cobre trescientos pesos de jubilación y...
—Voy a buscar una porción de pizza.

Tras las líneas

Hace unos días le pregunté a un amigo qué le parecía este blog. Su respuesta:
Era más dinámico. Giraba menos alrededor de tu ombligo y tu familia (que parece sacada de una película de Todd Solondz) es como un diario sin lo único divertido de los diarios, y es que están escritos para el autor nada mas. Antes leía tu flog mas seguido, pero desde hace un tiempo tiene un aire de auto-bombo que lo ha hecho aburrido. Es como si tu estilo, y el del contenido hubiera sido invadido por el público en el flog eras mas el vos que conozco, poco preocupado por parecer gracioso o simpatizar.
Lo conversé con Trini y dijo no tener ningún problema con ese registro. Le dije que mi blog no tenía pija y ella dijo que no les hacía falta una pija grande a los blogs para ser lindos. Aclaré: le falta sexo.
Este blog y muchos otros tienen una patina de falso pudor que genera híbridos. ¿Por qué híbrido? ¿Por qué no hablar de un nuevo género? Porque no creo que parte de la lectura pase por rellenar los faltantes, leer entrelíneas, sino que lo que falta, lisa y llanamente, falta.
Lo que mi amigo recalcaba, la invasión del público, marcaría un deslizamiento de los contenidos hacia cosas ATP (Aptas para todo público) ¿Qué es lo que blogger considera un "contenido de dudosa reputación"? (Ese botoncito arriba de todos lo que termina en .blogspot)
Hay un límite que se está dibujando entre lo público y lo privado que se distingue con respecto a escritos anteriores. El género biográfico estaba marcado por un diferido entre la escritura y la lectura que ahora casi no existe.

Manual de perdedores

Soy pésimo para demasiadas cosas. ¿A alguien le enseñan en el colegio a consolar a sus amigos cuando pierden a un familiar? ¿O a explicarle a la persona que fue tu pareja que ya no la querés más? ¿Hay un manual para decirle a tus viejos que sos puto, que sos torta? No.
He aquí una forma maravillosa:

El árbol del conocimiento

Quienes me frecuentan hace tiempo saben que es raro que conozca a alguien de la nada. El año pasado me gradué de puto cuando conocí a un chico en el tren. Lo vi en Belgrano y me gustó. Estaba bien vestido, era lindo y estaba leyendo este libro. Salía masomenos cuarenta pesos, y, en estos días, hay que querer gastar esa plata en un autor chileno que no es Bolaño.
Nos subimos al tren y no pasó nada. No me animaba a mirarlo. Me escondí detrás de mi libro y él siguió con el suyo. Se bajó en Martinez y yo en Acassuso, puteándome por ser tan tímido. Unos días después nos cruzamos de nuevo en un tren y nos reconocimos enseguida. Él no ocultó una risa. Me gustó un poco más. Esta vez hubo un cruce pornográfico de miradas. Bajé del tren y él también. Intercambiamos nuestros teléfonos. Estaba tan nervioso que casi escribo mal mi número.
Nos vimos un par de veces y me iba gustando. Era del interior, trabajaba, estudiaba y vivía solo en San Isidro. Pero había algo que no cerraba. Un día me visitó en mi trabajo, camino al suyo, y se quedó a tomar un café. Sacó la foto de una nenita rubia y me dijo "¿A quién se parece?" Puse cara de oveja y le dije "No sé". Dijo (y escuché, bien clarito, al universo reirse de mi) "es mi hija". No pude más que poner cara de poker y preguntar (con la falta de tacto que me caracteriza) "Pero, no estaba...programada, ¿o si?". El chico (cuyo apellido es Welcomme) se había arruinado la vida a los 18 años.
Sí, señoras y señores. Las ventajas de no ser heterosexual quedaron en el pasado, junto con las buenas costumbres. Mierda de posmodernidad.

Doña Oráculo

Empecé a hojear La edad de la franqueza [Time to Be in Earnest] de Phyllis Dorothy James (me lo recomendó Margarita). Es una británica escritora de policiales muy conocida. No es un género que me cautive especialmente, pero cuando están bien escritos los policiales son un placer. Lo que copio abajo es una partecita de este libro que no es una novela. Es algo entre diario y autobiografía:
¿Alguien ha descubierto una manera realmente satisfactoria de leer cómodamente en la cama? Par algunos de nosotros, ése es virtualmente nuestro único tiempo libre salvo cuando estamos de vacaciones. Leer es tan importante, tan necesario para el enriquecimiento de la mente y del espíritu que siento que debería ser un acto tan ceremonioso como una misa en la iglesia. Idealmente se necesita un silón cómodo con respaldo y apoyabrazos, buena luz y bien orientada, un apoyo para el libro si éste es muy pesado para poder manejarlo con comodidad, una mesita con nuestra bebida favorita al alcance de la mano, y el silencio y soledad. Es un ideal que muy pocos de nosotros podemos alcanzar.

Fogatas

Todos tenemos nuestra canción preferida de los Beatles. Esta es la mía:

Carne

Esto es para vos.
Sé que lees y supongo que mi silencio te incomoda (y mucho) así que disfrutá mi réplica porque es toda la mala leche que podés esperar de mi. (Quienes no sepan de qué estoy hablando, disfruten el textito igual).
Es el principio de un poema de Paul Verlaine que está en Odes en son honneur, escrito originalmente entre diciembre 1891 y enero de 1892, publicado por primera vez en 1893.


II
Laisse dire la calomnie
Qui ment, dément, nie et renie
Et la médisance bien pire
Qui ne donne que pour reprendre
Et n'emprunte que pour revendre...
Ah! laisse faire, laisse dire!

Manual tipográfico

Estoy haciendo el TPº1 de IAPE (Informática aplicada a la producción editorial) la segunda y última apasionante materia de este cuatrimestre. Leo: " 'Etiqueta': Escriba un párrafo de 5 líneas que describa la vestimenta o requisitos del evento en Garamond 12/14 con alineación justificada en color papel, sangría izquierda, derecha, anterior y posterior del mismo tamaño que la interlínea, y sangría en primera línea de dos veces la interlínea." Paro. Voy a hacerme un té y me tomo un migral.
En lo que voy de carrera aprendí a hacer fichas bibliográficas, normalizar nombres, cashflows, cálculo de ISBN, escandallos, calculos tipográficos, Gaants. También estudié de historia del libro e historia de la cultura... ¿A qué voy? Nada tiene que ver con nada. Supongo que todas las carreras tienen materias detestables que nadie entiende por qué están en el programa (¿Economía en el CBC de letras, estadística en psicología? etc.) pero a veces Edición se zarpa. Me dieron clases abogados, matemáticos, bibliotecarios, psicólogos, periodistas, gente de letras, ¡antropólogos! Toda esa gente está unida bajo el cartel de Edición. Mientras sigo moviendo el cursor en el QuarkXPress Passport (tm) y aprendo la diferencia entre el kern y el track (¡Kern entre dos palabras, track entre más de dos palabras!) me voy a seguir preguntando qué carajomierda va resultar de mi cabeza cuando egrese.

Crimen y castigo

Federico
cómo es tu dni
José
32XXX272
por qué?
Federico
Matricula Nº 32.XXX.272 Tipo Doc. DNI
Apellido y nombres NUÑEZ, JOSE MANUEL
Sección Electoral 106 - SAN ISIDRO
Circuito Electoral 895 - ---
Ud. vota en
la mesa Nº 296 Ubicada en:
ESCUELA SAN JUAN
PUEYRREDON 1499 - ACASSUSO (PARTE)
José
¬¬
te odio te odio te odio
Federico
VOTASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

Papeles insumisos

Trabajar me trae algunas satisfacciones además del sobre papel madera con los billetes el primero de cada mes. Aunque la leyenda urbana sostiene que lo único que hice en tres años fue maltratar clientes, hay algunos con los que congenié (y osaría decir) me caen bien. Hay una mujer que todos adoramos: Margarita. Compra libros caros, lindos y buenos. No pregunta cuánto salen y simplemente extiende su tarjeta de crédito y no para de hablar en todo ese tiempo.
Tres aclaraciones: a) Alguien no necesita comprar libros caros para caerme bien. Me molesta sobremanera, sí, la gente que llora porque los libros son caros. Comparativamente hablando los libros en Argentina no salen una fortuna (sí en Chile, sí en casi toda latinoamerica) y distan de ser un producto de lujo. b) Hay libros feos. Pero ¿por qué no comprarse los que son lindos? c) Puedo venderle a alguien el último libro multicolor de Coelho sin que se me caigan los anillos. Prefiero poder conversar durante esa transacción, y si el libro me interesa es más viable que si no.
Hay una muletilla que tenemos con los chicos, en la librería: "su vida personal no nos interesa". No se aplica para Margarita. Ella no nos cuenta de su vida: habla de los libros. A veces, algún detalle acerca de un libro la obliga a deslizarse a un racconto personal, y ese momento es sublime. Ayer le pregunté si le interesaba una biografía de Lispector que salió ahora. Me dijo que no porque X, Y y Z y me contó que cuando vivó en Brasil, etc etc. Y me quedé calladito, escuchándola. Lectores mucho más doctos que uno, sin ínfulas y accesibles son un placer difícil de encontrar. Poder compartir lecturas sin estar viendo quién la tiene más larga es algo que me da mucho placer.